La actualización de conocimientos ante la transformación tecnológica se confirma como una de las principales prioridades del colectivo, según los últimos datos del Observatorio de la Ingeniería de España.
Según los datos del Observatorio, las tecnologías emergentes constituyen el principal ámbito de actualización identificado por los profesionales: entre el 70% y el 75% declara necesitar reforzar estas capacidades, lo que confirma su centralidad en la evolución del perfil ingeniero.
La demanda de refuerzo es, además, generalizada. Aunque en docencia e investigación aumenta ligeramente la proporción que percibe esta área como un punto fuerte, en la mayoría de funciones —consultoría, gestión, proyectos u operaciones— predomina la necesidad de mejora.
El análisis por género muestra una brecha significativa en la percepción sobre tecnologías emergentes. Mientras que solo el 23% de las mujeres y el 30% de los hombres las señalan como un punto fuerte personal, el 77% de las mujeres y el 70% de los hombres reconocen la necesidad de potenciarlas (relación estadísticamente significativa, p = 0,0).
Los datos confirman así una profesión que, más allá de las diferencias por género en la autopercepción, comparte de forma transversal la conciencia de que las tecnologías emergentes marcan el ritmo de la actualización profesional.
La ingeniería cambia y sus profesionales también. La formación continua en tecnologías emergentes será clave para afrontar los retos de una industria cada vez más digital y tecnológica.
Estos datos forman parte del análisis del Observatorio de la Ingeniería de España sobre vocaciones y ejercicio profesional de la ingeniería.
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La formación continua se consolida como uno de los rasgos distintivos de la profesión ingeniera en España. Los datos del Observatorio de la Ingeniería muestran una intensificación generalizada de la actividad formativa en los dos últimos años, especialmente en aquellas competencias vinculadas a la transformación digital.
El dato más significativo es que el 77% de los profesionales de la ingeniería declara haberse formado recientemente en tecnologías emergentes, entre ellas inteligencia artificial, ciberseguridad, cloud computing, visualización de datos, blockchain o internet de las cosas (IoT). Esta cifra refleja la rapidez con la que el sector está incorporando nuevas capacidades técnicas para responder a los retos tecnológicos actuales.
La actualización profesional también es relevante en otras áreas estratégicas. El 49% ha realizado formación en habilidades de management y liderazgo, y el mismo porcentaje en sostenibilidad, economía circular y transición energética. Por su parte, el 43% se ha formado en gestión de proyectos y metodologías ágiles.
Incluso en ámbitos tradicionalmente más consolidados, la actividad formativa mantiene niveles elevados: entre el 38% y el 41% de los encuestados ha recibido formación reciente en idiomas, ética profesional, certificaciones técnicas específicas o responsabilidad civil.
Estos resultados evidencian que la ingeniería vive un proceso de actualización permanente que va más allá de la mera adquisición de conocimientos técnicos. La formación se extiende de manera transversal a competencias digitales, de gestión, sostenibilidad y comunicación, configurando un perfil profesional cada vez más versátil y preparado para entornos complejos.
Desde la perspectiva del Observatorio, este esfuerzo formativo es un indicador de la capacidad de adaptación del colectivo ingeniero y de su papel clave en la competitividad empresarial, la innovación y la transición tecnológica y energética del país.

El Observatorio de la Ingeniería de España continúa analizando los datos de su encuesta sobre vocaciones y ejercicio profesional, poniendo el foco en cómo evoluciona la percepción de los ingenieros a lo largo de su trayectoria.
Uno de los resultados más relevantes muestra que la experiencia consolida la vocación.
Según los datos del informe, la alineación entre el trabajo desempeñado y la motivación profesional aumenta con el tiempo, pasando de una valoración media de 3,5 sobre 5 en los primeros años a 4 sobre 5 entre quienes superan la década de experiencia .
Este dato refleja cómo, a medida que los profesionales avanzan en su carrera, se refuerza la identificación con la ingeniería como vocación.
Este incremento en la percepción de encaje entre vocación y ejercicio profesional no es casual. Está vinculado a varios factores clave:
En conjunto, estos elementos contribuyen a que los ingenieros desarrollen una visión más completa y satisfactoria de su profesión.
Lejos de ser estática, la vocación en ingeniería evoluciona y se fortalece con la experiencia. Los primeros años de carrera suponen una etapa de aprendizaje y adaptación, mientras que la madurez profesional permite alcanzar un mayor grado de realización.
Este dato refuerza una idea clave: la ingeniería no solo atrae talento, sino que también es capaz de retenerlo y desarrollarlo a lo largo del tiempo.
Comprender esta evolución resulta fundamental para trasladar a las nuevas generaciones una visión realista y atractiva de la profesión.
La ingeniería ofrece no solo oportunidades laborales, sino también un recorrido profesional en el que la motivación inicial se consolida y crece con los años.

El Observatorio de la Ingeniería de España continúa analizando la evolución de las vocaciones y el ejercicio profesional en el ámbito de la ingeniería. Entre los resultados más destacados de su última encuesta, emergen cuatro datos clave que ayudan a entender la situación actual del sector y su proyección de futuro.
Uno de los datos más significativos es que el 86% de los profesionales mantiene su vocación a lo largo de su carrera. Esta cifra refleja una fuerte coherencia entre la motivación inicial y el desarrollo profesional, lo que evidencia el alto grado de compromiso con la profesión.
La ingeniería no solo se elige, sino que se reafirma con el paso del tiempo.
El estudio revela que el 75% de los ingenieros está satisfecho con su trayectoria profesional, con una valoración media cercana al notable alto. Este dato confirma que el ejercicio de la ingeniería ofrece un entorno laboral sólido, con oportunidades de desarrollo y reconocimiento.
Otro de los aspectos más destacados es la baja tasa de desempleo: apenas un 3%. Este dato pone de manifiesto la elevada empleabilidad del sector, caracterizado por una demanda constante de perfiles cualificados y una rápida inserción laboral.
La ingeniería se consolida así como una de las profesiones con mayor estabilidad en el mercado laboral.
Por último, el 70% de los profesionales apuesta por la formación continua, lo que refleja la necesidad de actualización permanente en un contexto de transformación tecnológica acelerada.
La adaptación a nuevos entornos, herramientas y desafíos se ha convertido en un elemento estructural del ejercicio profesional.
En conjunto, estos datos dibujan una realidad clara: la ingeniería en España es una profesión vocacional, estable, valorada y en constante evolución.
El reto ahora pasa por trasladar esta realidad a las nuevas generaciones, fomentando vocaciones que permitan dar respuesta a los desafíos tecnológicos, sociales y medioambientales del futuro.

Los resultados se extraen del nuevo estudio elaborado por el Observatorio de la Ingeniería de España
El nuevo estudio del Observatorio de la Ingeniería de España (OIE) muestra que las tecnologías emergentes (Inteligencia Artificial, Ciberseguridad, Cloud computing, Visualización de datos o Blockchain, entre otras) ya son un ámbito ampliamente presente en la formación continua del 50% de los ingenieros e ingenieras de España ya que uno de cada dos encuestados declara haberse formado en este tipo de tecnologías en los últimos dos años.

Los resultados se extraen de la encuesta Vocaciones en la ingeniería, elaborada por el Observatorio de la Ingeniería de España y que, desde el mes de noviembre del 2025 hasta enero del 2026, ha obtenido la respuesta de 1.400 ingenieros e ingenieras de toda España, un 22% de las cuales han sido mujeres, y donde han podido aportar su visión y contribuir a construir una radiografía completa y actual de la ingeniería en España.
Un hecho que confirma la apuesta de las compañías por la formación continua en el ámbito de las tecnologías emergentes es que más de un 80% de los ingenieros de España que están en activo forman parte de sus plantillas y participan en sus planes de formación. Este dato sobre el interés de los profesionales de la ingeniería por la formación continua vinculado a la formación se correlaciona con las cifras de emprendimiento e intraemprendimiento corporativo que el estudio destaca como los ámbitos donde las tecnologías emergentes pueden proporcionar mayor ventaja competitiva para las empresas.
Tal y como afirma el presidente del Observatorio de la Ingeniería de España, D. José Oriol Sala Arlandis: “Este nuevo estudio del OIE muestra un retrato riguroso y actual de las vocaciones de los ingenieros de España, y pone en valor la necesidad de la formación continua en ámbitos de tecnologías emergentes que nos permitirán avanzar como sector, y desarrollar los trabajos del futuro que se están definiendo actualmente”.
Un estudio en el que se han que implicado todos los ámbitos del sector de la ingeniería
El estudio ha implicado a todos los ámbitos del sector. En las respuestas se han contemplado las opiniones de profesionales de todas las áreas de la ingeniería e incluso de especialidades más innovadoras variantes menos habituales como la ingeniería del medio ambiente, la ingeniería biomédica, o la ingeniería de datos, entre otras.
Este nuevo trabajo de campo del OIE también muestra que el 95% de los profesionales en activo de la ingeniería de España afirman que trabajan en ámbitos relacionados con la ingeniería, mientras que el 5% restante lo hace llevando a cabo otro tipo de profesiones.
Una encuesta fruto de un acuerdo entre 3 instituciones de referencia en España
La encuesta se ha llevado a cabo fruto del convenio de colaboración entre la Real Academia de Ingeniería y la Escuela de Organización Industrial (fundación pública estatal adscrita al Ministerio de Industria, Comercio y turismo) que se prolongará durante 3 años, y que ha permitido desarrollar una plataforma de recopilación de información y generación de conocimiento, y estudios e informes sobre la profesión de ingeniería y siempre en el marco del Observatorio de la Ingeniería de España (OIE).
El primer Estudio del Observatorio de la Ingeniería de España nos dejó una radiografía inédita del sector: más de 750.000 ingenieros e ingenieras en activo, una tasa de empleo del 98%, una representación femenina aún reducida (alrededor del 20%), y una proyección clara: España necesitará al menos 200.000 nuevos ingenieros en la próxima década para garantizar su competitividad.
Estos datos han sido esenciales para situar a la ingeniería en el centro del debate económico, educativo y tecnológico del país. Pero ahora comienza una segunda fase igual de importante: actualizarlos, ampliarlos y escuchar de nuevo la voz del colectivo.
Por eso ponemos en marcha el proceso de participación para el Segundo Informe del Observatorio de la Ingeniería de España. Y para que sea realmente representativo, necesitamos que tú participes.
Porque cada ingeniero y cada ingeniera aporta una pieza indispensable:
Cada uno de estos datos debe revisarse, ampliarse y contrastarse con la realidad de hoy. Solo podemos hacerlo contigo.
El Observatorio invita a los más de 750.000 ingenieros e ingenieras del país a sumarse y aportar su visión en esta nueva edición.
🟦 Tu experiencia es un dato. Tu opinión, un indicador. Tu participación, un impacto real
🟦 Tus respuestas ayudan a definir prioridades reales
🟦 Tu participación hace más fuerte al conjunto del sector
Queremos conocer tu situación profesional, los retos de tu especialidad, las oportunidades que ves, tu formación, tus necesidades, tu percepción del mercado laboral y el papel que crees que debe jugar la ingeniería en el país.
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El Segundo Informe empieza contigo
