
Mateu Oliver Montserrat, vicepresidente segundo del Consejo General de Colegios Oficiales de Ingenieros Industriales (CGCOII) y decano del Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de Baleares, ha sido elegido presidente de EUREL, la organización europea que reúne a asociaciones profesionales de ingeniería y promueve la cooperación entre sus miembros y la representación de la profesión ante las instituciones europeas.
La elección supone un reconocimiento a la ingeniería industrial española y refuerza su presencia en los foros europeos en los que se abordan algunos de los principales desafíos tecnológicos e industriales de los próximos años. Entre las prioridades que Oliver ha planteado para esta nueva etapa se encuentran fortalecer la cooperación entre las organizaciones nacionales de ingenieros, incrementar la aportación del conocimiento técnico a la elaboración de las políticas europeas y avanzar en ámbitos estratégicos para Europa como la autonomía energética, la seguridad de las cadenas de suministro y la soberanía tecnológica.
En su candidatura, Oliver defendió precisamente la importancia de que las decisiones públicas europeas cuenten con una sólida base técnica y destacó el papel que puede desempeñar EUREL como interlocutor de la ingeniería ante las instituciones
comunitarias. Asimismo, señaló la necesidad de conectar a ingenieros de distintas generaciones y países y prestar especial atención a la incorporación de jóvenes profesionales y a la escasez de perfiles técnicos que afronta Europa.
“Europa afronta decisiones fundamentales en materia de energía, digitalización, inteligencia artificial, industria y autonomía tecnológica. Los ingenieros tenemos mucho que aportar y EUREL debe ser una voz técnica, independiente y útil en
ese debate”, señala Mateu Oliver.
El nuevo presidente ha manifestado también su intención de intensificar la relación con las distintas asociaciones nacionales que integran EUREL, conocer sus prioridades y favorecer proyectos comunes que permitan aprovechar el conocimiento y la
experiencia de los profesionales de los distintos países europeos.
Su elección abre además una oportunidad para reforzar la interlocución de la ingeniería española en Bruselas y contribuir desde el conocimiento técnico a cuestiones directamente relacionadas con la competitividad y la resiliencia industrial
europea.
