
Hoy, os recomendamos la interesante entrevista a Javier Pérez de Vargas, Secretario General del OIE y Director Gerente de la Real Academia de Ingeniería (RAI) en Innovaspain; una entrevista que vuelve a situar en el centro del debate una cuestión clave para el futuro del país: el papel de la ingeniería en un contexto de transformación acelerada.
El mensaje es claro: la ingeniería necesita evolucionar al mismo ritmo que lo hace la sociedad.
Tal y como señala Pérez de Vargas, la formación en ingeniería está llamada a experimentar una profunda revisión. Los perfiles tradicionales, altamente especializados, están dando paso a profesionales con una visión más transversal y multidisciplinar, capaces de adaptarse a entornos complejos y cambiantes.
Este cambio no es opcional. La irrupción de tecnologías como la inteligencia artificial, la digitalización o la transición energética exige nuevas competencias, nuevas metodologías y una actualización constante del conocimiento.
Uno de los aspectos más relevantes de la entrevista es la preocupación por el déficit de vocaciones técnicas.
España necesita ingenieros. Muchos.
Las estimaciones apuntan a una necesidad de decenas de miles de nuevos profesionales en los próximos años, en un contexto en el que el interés por estas carreras sigue siendo insuficiente.
A ello se suma otro reto estructural:
👉 la falta de diversidad en el acceso a la ingeniería, especialmente en el caso de las mujeres, lo que limita el potencial del sistema.
Los datos del propio Observatorio muestran una realidad dual:
Pero también una exigencia creciente:
👉 la necesidad de formación continua y adaptación permanente a nuevas tecnologías.
Hoy, más que nunca, ser ingeniero implica aprender durante toda la vida.
Más allá de la formación o el empleo, la entrevista pone de relieve una idea fundamental:
la ingeniería es un pilar estratégico para el desarrollo económico, industrial y tecnológico de España.
Desde las infraestructuras hasta la energía, pasando por la digitalización o la sostenibilidad, no hay transformación sin ingeniería.
La reflexión que deja esta entrevista es clara:
Porque el reto no es solo formar ingenieros.
Es garantizar que España cuente con el talento necesario para afrontar su futuro.
